Gicela pintada por Perla Aguirre

Ella escuchaba relatos en el idioma de la otra orilla. Ella escuchaba la voz de su abuelo hablándole en portugués cuando lo visitaba de niña. Ella tenía su familia paterna en Río Grande do Sul. Ella desde siempre sintió correr por sus venas esa dualidad cultural que le aflora naturalmente. Por eso, desgranando canciones de este trabajo, el primero que Gicela Méndez Ribeiro ofrece a la consideración del gran público, encuentro plenamente justificado su Chamamé bilingüe. No hay aquí ulteriores intenciones de “ganarse” al país vecino ni de sorprender en nuestra tierra. No hay proyecto de abrir un mercado en el Brasil para su música porque siempre estuvo abierto para ella. Hay sí, necesidad de ser coherente y reflejarse a sí misma, contar cantando sus propias latencias, que son bilingües. Esta muchacha correntina, de Paso de los Libres, ha nacido y crecido envuelta en la caricia de dos culturas similares pero claramente diferenciadas. Ella ha mantenido la heredad de su estirpe, de sus raíces, ya que al decir de León Tolstoi, describió su aldea y se universalizó. Porque ella en París, cantó su música en el disco Chamamé, musique de Corrientes, grabado con Rudy y Nini Flores y producción de Radio France. Ella filmó el documental Chamamé para una productora de Alemania; ella compuso la música de Meu Chamamé con letra de Jaime Ribeiro, recibiendo el honroso tercer Premio en el 2° Acampamento da Cancao Nativa en Plano Alto, Brasil. Ella compuso la música del rasguido doble India Paisana que lleva letra del autor brasileño Joao Sampaio, obra que integra este bello disco. Ella que en el año 2005 fue nombrada Embajadora Cultural de la ciudad de Paso de los Libres por su destacada actuación en el ámbito nacional e internacional. Todo lo enunciado reafirma mi teoría que es en los años primeros, en la intimidad de la familia y en la escuela, donde se aprende, si los padres están alertas, a valorar y respetar la cultura de la tierra donde se ha nacido. Porque fue con su papá acordeonista, Ricardo Méndez Ribeiro, con quien comenzó a escuchar y comprender la música terruñera. Y cantó. Entonces cantó, ganando un concurso en su ciudad natal. Fue con su papá con quien formaron una agrupación que recorrió todo el litoral argentino y el sur de Brasil. Él es una de las columnas que sostienen su canto; él participa en este disco en tres obras, una de ellas instrumental, rubricando la formación que le diera desde la cuna. Y sin embargo no por ello deja de ser ella misma. Vuela solita al empuje de su propio viento renovador. Gicela Méndez Ribeiro ha obtenido muchos premios en su brillante “caminito” donde cada canción en su voz ha sido como una pequeña piedra preciosa. Ella hoy nos presenta un nuevo y luminoso diamante que es este disco. Ella, envolvente en su personal estilo inconfundible, acompañada por excelentes músicos que saben de lo que se trata. Secundarla con altura, con excelencia, con pasión y con indiscutidas raíces. Sus nombres, como es habitual, se detallan en la ficha técnica. Bienvenido este trabajo que celebro desde mi respeto y cariño por esta muchacha correntina. Bienvenido este gesto de Gicela de inclinarse hacia los cantares que le son propios por razones geográficas y por ser heredera de estas dos ricas corrientes culturales que la habitan. “Por el caminito” la seguiremos todos para encendernos el alma con su cálida luz.