Gicela, la solista libreña con proyección mundial


Lleva los acordes chamameceros en la piel. Y los difunde no sólo en el interior del país; también a nivel mundial. Terminó de rodar hace cuatro meses el film "Chamamé" de una productora alemana, donde fue la única protagonista mujer. Le canta a la vida del Interior, reflejando vivencias a flor de piel.

Hablar con Gicela Méndez Ribeiro es disponerse a explorar una historia de vida marcada por los escenarios provinciales y nacionales, que le dan una gran experiencia en el ambiente artístico. Pero también es cierto que su función de difusora destacada de la música correntina merece un diálogo menos condicionado, pues el chamamé es una música que no necesita de explicaciones técnicas, sino de un sentimiento de pertenencia.

Ella habla. Intenta explicar aquellas vivencias que configuran un camino de dificultades.

Discurre hace doce años en esto, que aceptó como forma de vida y con una filosofía que evidencia un fuerte arraigo a las raíces tradicionales de su cultura dice que "En este mundo globalizado tener música propia es un privilegio..."

Con el reflejo de las pilchas gauchas a cuestas reconoce que es oriunda de Paso de los Libres y que de chica ya le gustaba el ritmo que tenían aquellos acordes que hacían emocionar a su padre. Y que le ayudaron a descubrir en ese hombre a un gran amigo, pues tiene la convicción que los postulantes que comparten ese magno lugar son "el escenario y mis padres", y mientras lo termina de decir la melancolía invade sus ojos.

CAMINO A LA FAMA "Danza a orillas de los Sueños" fue la película extranjera que protagonizó recientemente. En la ficción no tuvo que hacer mucho esfuerzo para desempeñar un papel acorde a su altura. Fue cantante y junto a figuras emblemáticas del folclore nacional como el Chango Spasiuk, Monchito Merlo y el extinto Alberto Boffil se encargaron de posicionar al chamamé correntino en la pantalla grande e internacional.

No le fue difícil. Ya había viajado a Francia y a Brasil para probarse. Y se adaptó.

Sólo que ahora debieron rodarse cuatro meses con la productora Fliegende, empapándose actoralmente de la cultura chamamecera y tratando de volcarla en una escena simbólica realizada en la peregrinación a Itatí con profesionales de primer nivel.

La película, de producción alemana, se rodará próximamente en este país y amen de los nervios que la carcomen, Gicela asegura que "fue algo hermoso y, creo saldrá bien".

Cosquín '99 y la Fiesta Nacional del Chamamé
El año 1999 fue de consagración para Gicela Méndez Ribeiro. Las puertas de la Capital Nacional del Folclore estaban abiertas. Encaró el escenario Atahualpa Yupanqui con un sueño. Lo dejó templar, tomó fuerzas y salió a la cancha con sed de gloria.

Y la fórmula resultó. Fue finalista entre las 41 sedes que participaban de la competencia y fue la única mujer que se atrevió a cantar chamamé, de las ocho elegidas por el jurado.

Fue la prueba que la marcó a fuego y la catapultó a tener reconocimiento nacional, y aunque reconoce que "me fue difícil competir con la zamba y chacarera; no me olvidé nunca de la responsabilidad que tenía llevando la música de mi suelo".

Cuando volvió el reconocimiento fue enorme. Escenarios del Interior fueron testigos de sus cualidades para obtener el galardón en tierra cordobesa y hasta quedaron atrás viejos resabios que habían quedado en aquella Fiesta Nacional del Chamamé de 1995, donde fue premiada como vocal femenina, pero por una confusión el premio lo recibió otra.


PENSANDO EN EL PRIMER DISCO
"Tengo el nombre desde que era niña", confiesa pensando en la primera placa discográfica que tiene planeada para sacar el año próximo. "Encontré el grupo humano para hacer el disco el año que viene", indicó orgullosa, para mencionar que están incluidos en ese proyecto músicos de Brasil y temas inéditos y reconocidos como "Viejo Caá Catí", "Tu recuerdo" (Ernesto Montiel), "A Villanueva", entre otros que buen prestigio le supieron dar al comunicar ese paée en otros pagos.

"Disfruto cantando en vivo, es la lección de vida que me dieron mis maestros", sentencia